Seychelles, el paraíso en el océano Índico

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Seychelles es el destino perfecto para aquel viajero que busca disfrutar de la tranquilidad y de las playas más hermosas. Un increíble marco 100% puro exotismo, donde el atractivo color turquesa de las aguas invita a descubrir la riqueza de unos fondos marinos extraordinarios. Paz sin límites, costas coralinas, clima tropical y naturaleza exuberante te aguardan en el lejano océano Índico.

El archipiélago de Seychelles está compuesto por más de un centenar de islas, la mayoría deshabitadas. Las más importantes son Mahé –donde se encuentra la capital, Victoria, y donde reside el 90% de la población local-, Praslin y La Digue. ¡Vamos a averiguar cómo son cada una de ellas!

Mahé

En Mahé las playas llaman la atención por sus peculiares formaciones rocosas, que revelan el origen granítico de la isla. Entre las más bonitas tenemos Beau Vallon, al norte de la isla, con su arena blanca y suave. A última hora de la tarde, los pescadores frecuentan el lugar dispuestos a vender su captura del día, aportándole a Beau Vallon un ambiente marinero de lo más pintoresco. No dejes de visitar también la playa de Carana, una calita realmente preciosa que a buen seguro se te antojará como la más lograda escenificación del paraíso.

Seychelle brinda una experiencia sinigual de ecoturismo. En especial, los aficionados al submarinismo no pueden dejar pasar la oportunidad de descubrir sus fabulosos fondos marinos. Entre los lugares recomendados para la inmersión figura Shark Bank, para zambullirse y nadar entre rayas águila y rayas moteadas, peces murciélago, barracudas, rubias y jureles. Por su parte, la inmersión en Îlot te permitirá admirar la variedad de corales blandos que adornan los cañones submarinos; y en Brissare Rocks encontrarás corales de fuego y esponjas naranjas.

Submarinismo

El interior de Mahé se caracteriza por la profusa vegetación de bosques tropicales.  Una excelente idea es planear una ruta y explorar la variedad de hábitats del Morne Seychellois National Park, que ocupa el 20% de la superficie de la isla y alberga en su perímetro el Morne Seychellois, la montaña más alta de Seychelles, que alcanza los 900 metros de altitud. Lo ideal es recorrerlo a pie, aunque también existe la posibilidad de hacerlo en coche, puesto que una carretera lo atraviesa de lado a lado. Sea cual sea la opción escogida, recuerda visitar el mirador de Mission Lodge, ¡la panorámica es impresionante!

Mercado Central

Victoria, la capital de Seychelles, merece sin duda ser visitada. Piérdete en su bullicioso mercado central, tan colorido como lleno de vida, y admira la llamativa decoración del templo hindú de Sri Navasakthi Vinayagar y la exquisita factura de la torre del reloj, que es una réplica de la torre del reloj del Puente Vauxhall de Londres. Reserva también un tiempo para pasear por el cuidado jardín botánico de Victoria donde podrás ver un jardín de especias, tortugas gigantes y hasta un bosque tropical donde habitan murciélagos de la fruta.

Pasamos ahora a la isla de Praslin, otro paraíso natural a una hora en ferry desde Mahé.  Su corazón verde es una enmarañada jungla enmarañada que anima a la exploración. En concreto el valle de Mai, una impresionante reserva natural que cuenta con la declaración de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, te dejará completamente fascinado. Para recorrer esta área verde habrás de elegir uno de los tres itinerarios de diferente longitud que lo surcan entre enormes palmeras, pinos y densa vegetación. El tesoro mejor guardado del lugar es la palmera coco de mer, especie endémica que solo crece aquí y en la cercana isla de Curieuse. ¡Sus frutos pueden llegar a pesar 20 kilos!

Coco de Mer

Por supuesto, en Praslin también disfrutarás del mar y de las playas más maravillosas que puedas imaginar, como la de Anse Lazi, que a menudo se incluye en los listados de las playas más bonitas del mundo. Sus aguas poseen un precioso tono de azul, que contrasta idealmente con las palmeras y los árboles takamaka, así como con las grandes rocas de granito en cada uno de sus extremos. Otra playa que te cautivará en Praslin es la de Anse Volvert, para tomar el sol a placer y practicar deportes acuáticos.

A solo 15 minutos en barco de Praslin se encuentra la ya mencionada isla Curieuse, un islote habitado por numerosas especies en peligro de extinción. Sus inquilinos más famosos son las tortugas gigantes, ¡toda una atracción para los visitantes!

Isla de La Digue

Nuestra última parada en este periplo por Seychelles es la isla de La Digue, que combina total tranquilidad y sabor netamente local. Déjate impregnar del ritmo de vida pausado de sus habitantes, a los que únicamente verás desplazarse en bicicleta o en carros tirados por animales. En La Digue también hallarás playas espléndidas, entre ellas la de Anse Source D’Argen, bañada de aguas turquesas, recortada por un suave manto de arena blanca y enmarcada por sólidas rocas cinceladas por la brisa marina y el persiste embate de las olas. Otra visita recomendable, que te dejará un gratísimo recuerdo, es el paseo por la vieja plantación de cocoteros y vainilla de La Digue, donde todavía se conservan los antiguos molinos de coco.

En síntesis… Seychelles es sinónimo de playas idílicas para relajarse en una de las mecas del ecoturismo, que también pone a tu alcance infinitas actividades en plena naturaleza: submarinismo, snorkel, senderismo, trekking… Así que, si estás buscando el paraíso terrenal, no lo dudes, ¡elige Seychelles!

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