En Europa Central, rodeada de las altas cimas de los Alpes y salpicada por un gran número de impresionantes lagos, se encuentra tu próximo destino de vacaciones: Suiza. Además de una naturaleza de espectacular belleza, cuenta con tres ciudades donde la antigüedad, especialmente la herencia medieval, y la modernidad van siempre de la mano. Se trata de Basilea, Ginebra y Zúrich, ideales para realizar un city-break en cualquier época del
año. En este post te contamos todo lo que puedes visitar en cada una de ellas.
Basilea

Casco historico de Basilea
Basilea es la ciudad de la cultura y del arte por excelencia. Posee una interesante y amplia oferta cultural con alrededor de 40 museos, entre los que destacan la Fondation Beyeler, con obras muy variadas; el Kunstmuseum Basel, de gran renombre internacional; y el Museum Tinguely, con la mayor colección de piezas de Jean Tinguely.
Al recorrer el casco histórico de Basilea, podrás admirar su amplio patrimonio arquitectónico. El Ayuntamiento o “Rathaus” es uno de los edificios más icónicos e imprescindibles de visitar; así como la Catedral Basler Münster, la Puerta Spalentor y la Fuente de Tinguely.
Desde la misma puedes recorrer a pie o en bici la ruta de Dreiländereck, el vértice donde convergen tres países: Alemania, Francia y Suiza. A través de ella pasarás por pequeños pueblos vinícolas y descubrirás castillos y palacios de herencia medieval.
Darte un chapuzón en Basilea también es posible. Existen zonas acomodadas y playas artificiales creadas a orillas del río Rin, que atraviesa la ciudad, donde también puedes practicar kayak o dar un paseo en barco.
No olvides solicitar la BaselCard, con la que podrás acceder a a múltiples atracciones turísticas, moverte en transporte público y obtener importantes descuentos.
Ginebra

El lago Lemán
Ginebra es conocida por ser la cuna de la cultura y la paz. Posee algunos de los museos más afamados del mundo, como el Museo Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, con exposiciones sobre el inicio de las actividades humanitarias; el Museo Internacional de la Reforma, que alberga los tesoros culturales e históricos más importantes de la ciudad; y, entre otros, el Museo Patek Philippe, dedicado a la historia de la relojería suiza.
Dos visitas imperdibles son el Muro de los Reformadores y la fuente de Jet d’Eau, símbolo principal de la ciudad.
Para los días de más calor, el lago Lemán es tu sitio. Disfruta de un relajado picnic en sus orillas, navega en un crucero con experiencia gastronómica o… ¡atrévete a bañarte!
Asimismo, en sus alrededores pueden realizarse numerosas excursiones y rutas de senderismo o ciclismo por grandes viñedos, acogedoras aldeas…
Y si eres un amante del buen chocolate, no dudes en obtener el Choco Pass para degustar el verdadero chocolate suizo.
Zúrich

Casco antiguo
Zúrich presenta un destacado contraste entre los matices medievales de su casco antiguo o “Altstadt” y su ambiente multicultural y cosmopolita. Algunos imperdibles de su patrimonio histórico-cultural son la iglesia de Grossmünster y el mirador Üetliberg. En cuanto a los monumentos callejeros más destacados, se encuentran “Heureka”, el primer trabajo público de Jean Tinguely; y “Pavillon-Skulptur”, de Max Bill.
En el oeste de la ciudad descubrirás “Im Viadukt”, zona industrial que ha evolucionado a un lugar repleto de boutiques de diseño, tiendas, galerías de arte y restaurantes.
En Zúrich se puede disfrutar del agua en dos puntos principales: el río Limmat y el lago de Zúrich. Con más de 20 piscinas naturales al aire libre, podrás escoger entre una playa de arena, zona verde para tomar el sol o piscina con vistas espectaculares a los Alpes.
No te vayas de la ciudad sin vivir la experiencia del Lindt Home of Chocolate, donde conocerás la historia de la producción del famoso chocolate desde 1899 y podrás deleitarte con su sabor.
Si te cuesta decidir cuál de las ciudades es la idónea para planificar tu viaje… ¡Haz un recorrido por las tres! Suiza te espera.






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