Mejores destinos para viajar en septiembre y despedir el verano

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Hay quien cierra el verano el 31 de agosto casi por obligación. Y sin embargo, septiembre es probablemente el mejor mes del año para viajar. El mar sigue caliente, las temperaturas bajan lo justo para que caminar deje de ser un castigo, los precios ceden y las multitudes de julio y agosto se esfuman. En destinos mediterráneos, el clima apenas cambia respecto a agosto, pero la experiencia se transforma por completo. Planificar tus vacaciones en septiembre es apostar por el mismo verano, pero en su versión más tranquila y auténtica. Te indicamos algunos de los mejores destinos para viajar en septiembre y despedir el verano. Hemos elegido seis destinos, dos en España, dos en Europa y dos internacionales, para exprimir el final de la temporada y demostrar que el buen tiempo no se acaba con el calendario escolar.
Empezamos por casa. España es, quizá, donde mejor se nota el cambio de agosto a septiembre, porque muchos destinos siguen ofreciendo pleno verano pero recuperan de golpe la calma. Hemos elegido dos con caracteres opuestos, uno de mar mediterráneo y otro de costa atlántica y buena mesa, para cubrir gustos distintos sin salir del país.

Menorca, calas casi para ti solo

Cala con barquitas y casas blancas. Fondo cielo azul

Menorca

En pleno agosto, las calas del sur de Menorca se llenan hasta desbordar. En septiembre, en cambio, Cala Macarella o Cala Mitjana recuperan la calma sin perder ni un grado de ese agua turquesa. La isla, reserva de la biosfera, invita a moverse despacio.

Camino de tierra con pared de piedra al costado. Pareja de espaldas con mochilas caminado

Camí de Cavalls

El Camí de Cavalls, el sendero que rodea todo el litoral, permite descubrir calas escondidas a pie; Ciutadella y Mahón concentran la vida y el patrimonio; y la gastronomía, con la caldereta de langosta y el queso de Mahón, se disfruta mejor cuando los restaurantes dejan de ir a rebosar. A todo esto se suma una ventaja que se nota en el bolsillo, y es que los alojamientos bajan de precio en cuanto arranca septiembre. Es el ejemplo perfecto de por qué unas vacaciones en septiembre pueden ganar a las de agosto.

 

 

San Sebastián y una costa para el buen comer

Bahia con una ciudad a la orilla y una pequeña isla en el medio rodeada de veleros

San Sebastian

El norte tiene su propio calendario. San Sebastián y la costa vasca disfrutan en septiembre de un clima suave y de una de las mejores despensas de Europa.

Orilla del mar con fina arena marron

Playa de la Concha

La playa de la Concha sigue siendo una de las más bonitas del continente, y ahora se puede pasear por ella sin sortear toallas. La ciudad vive de sus pintxos, y recorrer la Parte Vieja de barra en barra es un plan en sí mismo, con la opción de reservar en alguno de sus muchos restaurantes con estrella si el bolsillo lo permite. Alrededor, el monte Igueldo, los pueblos pesqueros de Getaria y Hondarribia y los viñedos de txakoli completan una escapada que combina mar, cultura y mesa. Septiembre trae además el Festival de Cine, que llena la ciudad de ambiente sin las aglomeraciones del pleno verano. Para quien entiende las vacaciones como un viaje gastronómico, pocos destinos españoles lo hacen mejor. Sin duda es uno de los mejores destinos para viajar en septiembre y despedir el verano

Salimos de España, pero no de Europa. El continente ofrece en septiembre un abanico difícil de igualar, con el sur todavía cálido y el centro estrenando los primeros colores del otoño. Dos destinos resumen bien ese momento dulce, uno de interior y vino, otro de islas y mar.

La Toscana en plena vendimia

Llanura con una masía en el centro y un camino rodeado de pinos

La Toscana

Mujer de espaldas sentada en una plaza señalando una torre de reloj y rodeando un perro

Siena

Cambiamos de país sin salir del Mediterráneo. La Toscana en septiembre es sinónimo de vendimia, y eso lo cambia todo. Los viñedos se llenan de actividad, las bodegas abren sus puertas a catas y los pueblos celebran el vino con fiestas por doquier, especialmente en la zona del Chianti. Florencia se recorre mucho mejor con el calor ya rebajado, y merece perderse por la Galería de los Uffizi o subir a la cúpula de Brunelleschi sin colas eternas. Ciudades como Siena, San Gimignano o Pisa piden una excursión de un día.

Entre medias, la campiña toscana, esa de cipreses, colinas doradas y villas de piedra, regala algunas de las carreteras más bonitas de Europa, ideales para un viaje sin prisas al volante. La cocina, sencilla y honesta, brilla en esta época con setas, trufa y aceite nuevo. Viajar aquí en septiembre significa disfrutar del arte y del paisaje sin las colas interminables de agosto.

 

Grecia y sus islas sin masificación

 

Mar con casitas en la orilla pintadas de blanco y de diferentes colores pintadas las puertas y contraventanas

Milos

Mar de fondo azul con una casita blanca y tejados azules como el mar

Santorini

Grecia guarda en septiembre uno de sus mejores momentos. El Egeo mantiene una temperatura ideal para el baño y las islas recuperan un ritmo más humano. Santorini regala sus famosas puestas de sol con menos gente disputándose los miradores de Oía; Naxos y Milos ofrecen playas y pueblos encalados sin la saturación de la temporada alta, y con precios más razonables. Y Atenas, con el calor ya domesticado, es el escenario perfecto para subir a la Acrópolis y recorrer el Partenón con cierta tranquilidad, algo impensable bajo el sol de julio. La combinación de historia, mar y gastronomía, de la moussaka al pescado fresco frente al puerto, convierte a Grecia en un destino redondo para el final del verano. Los vuelos y los hoteles, además, bajan de forma apreciable respecto a agosto.
Y para quien quiera ir más lejos, septiembre abre la puerta a destinos que en pleno verano resultan poco recomendables por el calor o por la temporada de lluvias. Es el mes en que ciertos rincones del mundo empiezan a estar en su mejor momento, justo cuando en Europa el verano se despide.

Jordania, cuando el desierto se vuelve amable

Templo encantrado en la montaña en tonos rojizos

Jordania

Desierto bajo el cielo azul. Tierra en tonos marron y tiendas blancas

Desierto Wadi Rum

Es uno de los destinos para viajar en septiembre y despedir el verano en un país se convierte en un destino fascinante, ya que, Jordania en pleno verano es un horno.  Petra, la ciudad tallada en roca rosada y una de las nuevas siete maravillas del mundo, se recorre mucho mejor sin el calor extremo de agosto, sobre todo si se afronta la larga caminata hasta el Monasterio. El desierto de Wadi Rum, con sus campamentos bajo un cielo repleto de estrellas, deja una de esas experiencias difíciles de olvidar. Y flotar en el mar Muerto, el punto más bajo de la Tierra, sigue siendo uno de esos planes que hay que vivir al menos una vez. A ello se suman las ruinas romanas de Jerash y una hospitalidad que se nota en cada vaso de té. Septiembre marca el inicio de la mejor temporada para visitar el país, así que encaja a la perfección con unas vacaciones en septiembre.

 

Nueva York en su mejor luz

Vista aerea de la ciudad con varios rascacielos bajo un cielo en tonos azul y rosas

Nueva York

Terminamos al otro lado del Atlántico. Nueva York en septiembre se despide del bochorno del verano y estrena una luz suave que sienta de maravilla a sus calles. Es el mes en que la ciudad vuelve a la vida tras el parón estival. Reabren las agendas culturales, arranca la temporada de teatro en Broadway, los parques se llenan sin el calor pegajoso de julio y pasear se convierte en un placer. Central Park, la High Line, los museos de la Quinta Avenida y las vistas desde el puente de Brooklyn componen un itinerario prácticamente inagotable, al que conviene sumar algún barrio menos turístico como Williamsburg o Harlem. Un aviso útil, septiembre coincide con la Asamblea General de la ONU, que puede complicar el tráfico algunos días en el entorno de Midtown. Aun así, es una época estupenda para descubrir o reencontrarse con la ciudad, y con precios de vuelo algo más razonables que en pleno verano.

El verano no termina en agosto

Seis destinos y una misma idea de fondo, que el verano no se acaba el 31 de agosto. Ya prefieras las calas de Menorca, los pintxos de San Sebastián, el vino de la Toscana, las islas griegas, el desierto de Jordania o la energía de Nueva York, el noveno mes te lo pone fácil, con mejor clima, menos gente y precios más amables. La única pega es que sus jornadas se acortan y conviene reservar con algo de antelación, porque cada vez más viajeros descubren sus ventajas. Planificar unas vacaciones en septiembre es, en definitiva, quedarse con lo mejor del verano y dejar atrás lo peor. Viaja y disfruta del final del verano, porque probablemente sea el momento más inteligente para hacerlo.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos días son suficientes para visitar Menorca en septiembre?

Con cuatro o cinco días puedes combinar varias calas del sur, un tramo del Camí de Cavalls y las visitas a Ciutadella y Mahón sin prisas. Una semana permite recorrer la isla con calma.

¿Por qué viajar en septiembre y no en agosto?

En los destinos mediterráneos el clima apenas cambia respecto a agosto, pero los precios bajan, hay menos gente en playas y monumentos y la experiencia resulta más tranquila y auténtica.

¿Cuál es el mejor destino internacional en septiembre?

Jordania destaca especialmente, porque septiembre marca el inicio de su mejor temporada, con un desierto ya habitable tras el calor extremo del verano. Nueva York es la alternativa urbana perfecta.

¿Sigue haciendo buen tiempo para playa en septiembre?

Sí. En el Mediterráneo, el mar conserva el calor acumulado durante el verano, así que el baño sigue siendo agradable durante buena parte del mes en destinos como Menorca o las islas griegas.

 

Si todavía no quieres decir adiós al verano, te hemos ofrecido algunos de los mejores destinos para viajar en septiembre y despedir el varno por todo lo alto. ¡Prepara la maleta y disfruta de una última escapada con Logitravel antes de dar la bienvenida la otoño!!

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