7 razones para visitar el norte de Italia

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Italia es una de nuestras debilidades y las razones son varias: es uno de los países más atractivos a nivel cultural, su gastronomía está para chuparse los dedos, los italianos son bien majos y pasear por sus calles es un sueño hecho realidad. Si buscas ideas para próximas escapadas estás de enhorabuena: vamos a contarte cuales son los 7 lugares más bonitos y emblemáticos del norte de Italia… ¡buon viaggio!

 

HACER (AL MENOS) UN TREKKING EN LAS DOLOMITAS

No es ningún secreto que Italia cuenta con algunas de las montañas más bonitas de toda Europa, entre las que destacan los Dolomitas. Ya sea en Val Gardena, en Val di Fassa o en Alta Abadia, el entorno y los senderos de los montes Dolomitas son absolutamente impresionantes, como encantadores son los pueblecitos de la región de Trentino y su sabrosa gastronomía. Asegúrate de probar los canederli en algún refugio de montaña y la experiencia será 100% inolvidable.

 

CONOCER LA ITALIA MENOS ITALIANA

Ya sea por su localización, a las puertas de Eslovenia, o por el interesante crisol de culturas que dejaron su profunda huella a lo largo de la historia, Trieste es la ciudad italiana menos italiana. Su ADN está formado por raíces italianas, aires balcánicos, legado austro húngaro y mucha influencia judía. Trieste es única y solo por esto se merece una visita. Si además eres un apasionado de la literatura tienes un motivo más: su carácter cautivó a muchos escritores como James Joyce, Ernest Hemingway o Umberto Saba que decidieron establecerse aquí durante una temporada. Y quien sabe, lo mismo mientras repones fuerzas en uno de los muchos cafés literarios de la ciudad, recibas un golpe de inspiración… probar no cuesta nada.

 

ENAMORARSE DE VENECIA

Venecia no necesita introducciones: es una de las ciudades más famosas del mundo y si no has pisado nunca sus calles ni navegado por sus canales sobre una góndola, debes ponerle remedio cuanto antes. Pasear por Plaza San Marco, recorrer el gueto judío, comer un helado en una de sus muchas placitas, escuchar cantar a un gondoliere o cruzar míticos puentes como el de Rialto son solo algunas de las cosas que no olvidarás jamás… Venecia es una caja de sorpresas, si la visitas no te arrepentirás.

 

BAÑARSE EN EL LAGO DE COMO

La visita al Lago de Como va mucho más allá de un chapuzón en sus limpias y claras aguas, su gran tesoro reside en los pintorescos pueblos que lo rodean como Tremezzo, Menaggio, Nesso, Varenna y la joya de la corona: Bellagio, el que todos consideran como el pueblo más bonito de la zona. Y razón no les falta.

 

SORPRENDERSE EN TURÍN

Todos conocen Milán pero pocos se acercan a otra gran ciudad que se encuentra a unas pocas horas de distancia y que merece mucho la pena: Turín. Su principal atractivo es la bonita Mole Antonelliana, la torre símbolo de la ciudad, que en su interior esconde el interesante Museo del Cine. Pero Turín ofrece mucho más: la plaza del castillo, el palacio real, la catedral y unos cuantos bares donde disfrutar de algunos de los mejores aperitivos de Italia. Y si te gusta el misterio del mundo egipcio estás de enhorabuena: en Turín se encuentra uno de los museos egipcios más bonitos e interesantes del mundo.

 

TOMAR UN SPRITZ EN PADOVA

Padova es una de las ciudades universitarias más famosas y bonitas de Italia. ¿El resultado? Es una ciudad viva, divertida y repleta de opciones para pasárselo bien. Visitala un miércoles por la noche, cuando todos los estudiantes (y también los que no lo son) tienen una cita en Piazza delle Erbe para tomar un spritz, una bebida que combina Aperol, vino prosecco y agua con gas. Lo más normal es que el primero no te guste demasiado así que dale una segunda oportunidad, y una tercera, y una cuarta… Pero no acaba aquí la visita, recorre sus porticadas calles y llega hasta Prato della Valle o hasta la Basílica del Santo. Absolutamente magníficos.

 

MARAVILLARSE EN CINQUE TERRE

Cinque Terre es una de las zonas más visitadas de toda Italia, los cinco pueblos de Vernazza, Corniglia, Monterosso, Riomaggiore y Manarola reciben cada año miles y miles de visitas. ¿El motivo? Son pueblos encantadores, formados por casitas de colores que cuelgan en las rocas sobre el mar Tirreno. La zona se puede visitar fácilmente en tren y no es nada aconsejable hacerlo en coche (los parkings son raros y muy caros).

¿Conoces más lugares que te enamoraron en el norte de Italia?

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